I
no era mi momento más fino
no era yo
era la salida que hallé por un instante milimétrico
absolutamente accidental en tu boca
cuando probé a arrancártela
no había salida
no había boca
yo es que estoy por lo burdo
yo es que sólo quiero tenerte contra la esquina ahora mismo
no era yo era el impulso
hubo un amago de salida en tu boca
(ahora sólo persigo la boca)
pero justo dijiste
no he venido a salvarte
hubo un relámpago
soy un área difusa
acá adentro
pero justo dijiste
yo no soy tu salida
yo no vine a salvarte
no era mi momento más fino
no era yo
era la salida que encontré por un instante en tu boca
y luego nada
no había salida
no había boca
no era(s) yo
II
mañana te canto un poquito
mañana te cuido
mañana te digo la lista de cosas que he postergado
mañana me quedo perplejo
de nuevo
mañana te llamo
mañana me escapo
mañana me borro
mañana me anulo
mañana me encierro
(en mi fortaleza del polo norte)
III
no era yo era la espiral que sale por mi boca
(¿cómo se llamaba?)
no era yo
era yo a los veinticinco
yo a los diecisiete
yo a los treinta y dos
centímetros
del abismo
IV
(epílogo)
era como si llevase una ciudad-fortaleza en el pecho
oh
impenetrable ciudad-fortaleza de kowloon
en qué galaxia tu nave ha encallado
¿
Imagen de Caleb Charland.
Plagios (por orden de aparición) propiedad de Efraín Huerta y Leopoldo María Panero.
29 febrero 2012
algo está ardiendo emplumado (no era yo era el magnetismo)
20 febrero 2012
esto no es precisamente un impasse debe ser un estímulo (o esta estructura la inventé porque nunca aprendí a contenerme)
es curioso de tanto mirar los árboles del barrio ahora reconozco a los que recién se mudan
ahora hay unos que llegaron y otros que se desarraigan
es curioso estoy a punto de perder el hilo y sin embargo estoy por el desmembramiento
estoy por ver qué pasaba aquí nada más con hambre de que esto se ponga más recio
ahora viene lo de a perro flaco todo son pulgas ahora sigue una curva un letrero
:
zona de derrumbes ahora no abre la puerta ahora hay que limpiar el ático
mierda yo estaba a otra cosa y esto se llenó de unos árboles que por aquí no pasaban
ahora hay una especie de búfalo o bisonte o yo que sé
es curioso no debería reflejarme y sin embargo no hay nadie para abrirte la puerta
ahora bajo
ahora hay que jugar a que esperábamos a la muerte y que no sabemos qué hacer en el inter
ahora qué
qué me es dado esperar
dónde estoy
yo qué quiero
ahora territorio salvaje
ahora lo fugaz
ahora lo inasible
ahora el tedio
ahora de aquí no salimos
ahora repudio esta zona de confort
ahora viene la encrucijada al interior de la encrucijada
los sentidos comunes
los presuntos apasionados
es curioso ahora de tanta velocidad que alcanzamos a ver quién nos para
Imagen: Tube, de Zilvinas Kempinas (2009)
02 febrero 2012
era casi como si pudiera verlo no podía verlo aquí está
Ellos bien hubieran podido decir: no tenemos a quién darle nuestra lástima.
JUAN RULFO
No oyes ladrar los perros
era casi como si pudiera verlo: árboles flotando: no hay orillas: no podía verlo
pero era casi como si pudiera verlo: era como si de ver tan claro enloqueciera:
no había tierra firme por ninguna parte: ¿y a tu madre qué le vamos a decir?
¿no ves nada/ tú que vas allá arriba?: ¿dónde estabas cuando se partió el suelo
del XIX y las monedas de la colección de la nonna se escurrieron por la grieta?
¡qué bonitas f(r)acciones!/ ¿dónde estabas?/ ¿dónde empezabas?/ ¿dónde la costa?
era como si de verlo tan claro enloqueciera: era tal la claridad: ¿tú quién eres?
¿quién eres tú niño tan guapo que ha venido a visitarme?
¿dónde estabas cuando leí la parte de los crímenes (2666)?
¿dónde cuando no estabas al lado?: navegabas: era casi como si pudiera verlo
ese galgo: mitad caballo en la habitación que da a la avenida mitad mar que bufa
taimada bestia: ¿dónde cuando los pasillos se encimaban?: no hay orillas
era casi como si los árboles no requirieran de la tierra: brotaban, o mejor:
eran voladores que cansados se arrojaron al acantilado: eran fantasmas (o meteoritos)
¿quién eres tú niño tan guapo?, decía la abuela/ ¿dónde empezabas?
¿adónde escapaste cuando mataron al pistolero?/ ¿quién eras?/ ¿no ves nada/
tú que vas allá arriba?/ no podía verlo/ pero era casi como si pudiera verlo
¿dónde estabas cuando la tormenta de nieve en la estepa rusa/ cuando la grieta
cuando perdimos en el hipódromo/ cuando nos rechazaron en cuarenta garitos
cuando partimos sin dejar rastro y los dejamos estupefactos/ durante el parto
ahora que recorremos la francia del XVII?/ ¿dónde estabas ahora que te recuerdo?
¡qué bonitas f(r)acciones!
estaba tan claro: era tal la claridad que era casi como estar enloqueciendo/ el circo llegaba
y con éste la agitación de los campesinos/ la guerra/ ahora estamos en la europa del este
y no nos queda otra cosa que el frío/ una ballena disecada en la caja de un tráiler
un sinvergüenza que ha fallado vorazmente/ un grupo de árboles suicidas, o mejor:
un grupo de árboles kamikaze/ una cuadrilla de la muerte/ un recuerdo que se borra
¿dónde estabas ahora que te nombro? no hay reflejo: no hay orillas: no hay rastro
zarpamos del libro (algo que brilla como el mar): página 257, cuando Hanada dice:
supongo que tenía ganas de sentirme lejos, y Midori Edo le responde: ¿dónde está la lejanía?
¿dónde estabas si alguien atisba la tierra? ¿dónde estabas ahora que el trópico se desmorona?
quién eras y por ende quién soy: ¿quiénes fuimos?/ era casi como si pudiera verlo
era tal la claridad que era casi como estar enloquecido
no podía verlo: pero era casi como si pudiera verlo
(¿no ves nada/ tú que vas allá arriba?)
Not for feathers (Ernesto Caivano).
No oyes ladrar los perros (Juan Rulfo).
2666 (Roberto Bolaño).
Algo que brilla como el mar (Hiromi Kawakami).
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